Imagina esto: por fin has tenido esas conversaciones difíciles para establecer tus límites. Te sientes aliviado, incluso orgulloso. Pero luego, después de unos días, notas que vuelven a ser ignorados. ¿Cómo mantenerte firme? Establecer límites no es un acto puntual, es un proceso de consistencia y autoestima. No se trata de perfección, sino de constancia. Cuando ves que tus límites...
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