Imagina que odias correr, pero después de unas semanas te sientes lleno de energía. O que cocinar te parece aburrido, hasta que descubres el placer de probar nuevos platos. Tu cerebro tiene un truco sorprendente: te recompensa por hacer cosas que al principio no te gustaban. Este fenómeno, llamado 'neuroplasticidad', demuestra que tu cerebro puede adaptarse y crear nuevos hábitos,...
Este artículo fue resumido por IA a partir de Mindbodygreen.com. Leer original en Mindbodygreen.com